Y es que ustedes bien lo saben, Diego no puede vivir sólo…
Es en momentos como este en donde los brazos se vuelven alas, y los dedos espadas, Diego se vuelve fuerte, y ni el mismo Atlas tiene una fuerza que se le parezca, Diego encuentra su inteligencia con su fuerza, y juntas pocas cosas quedan a la imaginación, resultados inmediatos a problemas duraderos, y trabajo de años en días, Diego se vuelve una máquina imparable, pero sólo por un motivo, sólo por una razón, ella tiene nombre y apellido, y es la que motiva cada latido de su corazón.
Las palabras que antes penetraban hasta el corazón, hoy son hojas que caen ante el viento, hoy Diego se defiende, ruge fuerte, y ya no es fácil callar, Las piernas no se doblarán más, la boca no quedara silente ante ninguna discusión.
Se buscan las formas más rebuscadas de suplir aquella necesidad tan importante para Diego, esa necesidad que siempre estuvo presente desde los primeros días, algo que demuestra éxito, y que define que tanto la supiste hacer en la vida.
Ahora las prioridades son las siguientes;
- Éxito
- Felicidad
- Futuro.
En todas y cada una de las prioridades habidas, y por haber, está ella. (L)